Lluvia ácida

Objetivo: Conocer cómo afecta la lluvia ácida a la flora.
Marco teórico:
Sin agua es difícil imaginar cualquier forma de vida en el planeta Tierra. La misma tiene un volumen de agua alrededor de 1400 millones de km3 que cubren el 71% de la superficie terrestre, pero no toda es apta para el consumo humano o de los ecosistemas y biomas terrestres, debido a que ALGUNOS DE estos necesitan el agua dulce, la cual es aquella que su contenido de sal es menor al 0.01%. Por esta condición se puede decir que solo el 3% del agua que se encuentra en la Tierra es dulce, la cual se encuentra repartida en diferentes lugares, el 87% está concentrada en los casquetes polares y los glaciares, es agua profunda inaccesible o se halla en la atmósfera, por lo que solo es accesible el 0.4% del total. FUENTES?
Si las moléculas de agua absorben energía solar, estas se separan y escapan a la atmósfera; dicho fenómeno se conoce como evaporación. La condensación en cambio es el fenómeno por el cual se vuelven a unir las moléculas de agua para formar agua líquida (lluvia) o hielo.
La deposición ácida, el deterioro de la capa de ozono y el calentamiento global según los científicos son antropogénicos, es decir, proceden de las actividades del hombre. Se dan como resultado de las fábricas entre otras actividades. FUENTES?
Se entiende deposición ácida como lluvia, niebla, bruma o nieve con más acidez de lo normal. En la atmósfera hay partículas ácidas secas las que combinadas con la deposición, producen la denominada precipitación ácida. Diferentes estudios muestran que en grandes áreas de Estados Unidos y Canadá, casi toda Europa y otras zonas industrializadas tienen precipitaciones de 10 a 100 veces más ácidas de lo normal, lo que afecta al ecosistema de formas diversas. Vale aclarar que la lluvia es ligeramente ácida, con un pH de 5.6, por tanto la lluvia ácida es cualquier precipitación que tenga un pH de 5.5 o inferior.  



El término lluvia ácida fue utilizado por primera vez por Robert Angus Smith, quien investigaba la química del aire de las industrias británicas en 1850. Los molinos de algodón y las poderosas industrias pesadas que funcionaban gracias al carbón, vertían grandes cantidades de humo a la calle. Smith demostró que estas fábricas hacían emisiones directas al aire de hollín y sustancias que cambiaban la química de la lluvia haciéndola más ácida.
 El estudio de los compuestos de azufre suele limitarse al gas dominante, el bióxido de azufre (SO2), que es el más perjudicial para las plantas. Las principales fuentes emisoras son la combustión de combustibles fósiles, la descomposición e incineración de materia orgánica, los volcanes y los aerosoles marinos. El SO2 se oxida fácilmente en la atmósfera y se convierte en SO3, un gas muy reactivo que reacciona con el agua y da ácido sulfúrico (H2SO4), uno de los principales responsables de la lluvia ácida, fenómeno que ha causado importantes daños en las masas forestales y en los ecosistemas (Newman, 1995).
Ecuaciones químicas que corresponden a las reacciones antes mencionadas:
2SO₂ (g) + O₂        2SO₃ (g)

SO₃ (g) + H₂O (l)          H₂SO₄ (ac)

Metodología:
Para cumplir con el objetivo planteado se utilizará un experimento. El mismo consiste en colocar en una pecera 3 plantas y 3 manzanas (las cuales serán lo más similares posibles), ambas van a ser expuestas por 3 días a una concentración de agua con azufre que tenga un pH de 5.5. Luego serán cambiadas por 3 manzanas y 3 plantas más y estarán 3 días donde dicha concentración será de un pH 4.5 y posteriormente el experimento finalizará con 3 plantas y 3 manzanas diferentes a las anteriores que serán sometidas a 3 días con una concentración de pH 3. En cualquiera de los casos serán sometidas a experimento por un período de 20 minutos diarios.
Previo a la realización del experimento realizaré pruebas para saber la cantidad de agua y azufre que se necesita para llegar a
las concentraciones de pH necesarias.
Los materiales a utilizar serán: pecera, azufre, rejilla, malla negra, hielo, vidrio reloj, balanza, sensor que mida PH, espátula, matraz de destilación, agitador, mechero bunsen, algodón, agua, 9 manzanas y 9 plantas.

Bibliografía:
·         Nebel, B. & Wright, R. (1999) Ciencias ambientales. México: Prentice Hall Hispanoamericana, S.A
·         Granados, D.  López, F. & Hernández, Á. (2010) La lluvia ácida y los ecosistemas forestales. 



 


























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